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Hola.
Estoy aquí para hablar de la importancia de elogiar, mostrar admiración y decir gracias haciéndolo de manera específica y auténtica.
Lo que me interesó en este tema fue algo que noté en mí desde que era una niña hasta hace unos años que sentía ganas de agradecer a alguna persona ganas de elogiarla. Quería aceptar sus elogios hacia mi pero no las dejaba hacerlo. Y me preguntaba, ¿por qué? Me sentía cohibida, avergonzada. Después mi pregunta cambió a ¿seré la única que hace esto? Y decidí investigar.
Tengo la suerte de trabajar en rehabilitación con personas que se baten entre la vida y la muerte por su adicción. A veces se debe a algo tan simple como que el dolor más grande es que el padre murió sin decirles lo orgulloso que se sentía de ellas. Y después escuchan por toda la familia y amigos que su padre les dijo lo orgulloso que se sentía de su hijo pero nunca se lo dijo a él. La razón es que él no sabía que su hijo necesitaba oirlo.
Me pregunto ¿por qué no pedimos las cosas que necesitamos? Conozco a un hombre con 25 años de casado que desea escuchar a su mujer decir: "Gracias por ganarte el pan para permitirme estar en casa con los niños" pero no se atreve a pedirlo. Conozco a una mujer que es buena en esto. Una vez a la semana se reune con su marido y le dice: "Me gustaría que me agradecieras por las cosas que hice en la casa y por los niños". Y él dice: "Oh, esto es grandioso, es grandioso". Y el elogio tiene que ser realmente auténtico y ella se hace reponsable de eso. April, una amiga mía desde el kindergarten da las gracias a sus hijos por ayudar con las tareas de la casa. Y dijo: "¿Por qué no agradecerles aún cuando sean sus obligaciones?"
Y la pregunta es, ¿por qué lo bloqueaba? ¿Por qué otras personas lo bloquean? Por qué puedo decir: "Quiero mi bistec medio cocido necesito zapatos talla 38", pero no me atrevo a decir: "¿Podrías elogiarme de esta manera?" Y se debe a que estoy entregando información crítica acerca de mi. Te estoy diciendo dónde soy insegura. Te estoy diciendo dónde necesito tu ayuda. Y te estoy tratando a ti, de mi círculo íntimo como a un enemigo. Porque, ¿qué podrías hacer con esos datos? Podrías ignorarme. Sacar provecho. O efectivamente podrías satisfacer mi necesidad.
Un día llevé mi bicicleta a la tienda de bicicletas donde ofrecen un servicio de rectificación de ruedas. El tipo dijo: "Cuando rectifica las ruedas hace que su bicicleta ande mucho mejor". Me devuelven mi misma bicicleta y le han quitado todas las ondulaciones de esas mismas ruedas que he usado dos años y medio, y se siente como nueva. Voy a plantearles un desafío. Quiero que "rectifiquen" sus ruedas: sean honestos con los elogios que necesitan escuchar. ¿Qué necesitan escuchar? Vayan con su esposa y pregunten, ¿qué es lo que ella necesita? Vayan con su marido y pregunten, ¿qué necesitas? Vayan a casa, pregunten y luego ayuden a quienes les rodean.
Y es simple. ¿Y por qué nos debería importar esto? Se habla de alcanzar la paz mundial. ¿Cómo alcanzar la paz mundial con tantas culturas, tantos idiomas? Creo que comienza hogar por hogar, bajo el mismo techo. Hagámoslo en nuestros patios traseros. Y agredezco a todos ustedes en el auditorio por ser grandiosos maridos, grandiosas madres, amigos, hijas e hijos. Y tal vez nunca alguien les haya dicho esto pero lo han hecho realmente muy bien. Gracias por estar aquí, por haber venido y por cambiar al mundo con sus ideas.
Gracias. (Aplausos)
DESDE http://www.ted.com

Mi felicidad soy yo, no tú
No sólo porque tú puedas ser temporario,
sino también porque tú pretendes que sea lo que no soy.
No puedo ser feliz cuando cambio
meramente para satisfacer tu egoísmo.
Tampoco puedo sentirme satisfecha cuando me criticas
por no pensar o por no ver como lo haces tú.
Me llamas rebelde.
Y sin embargo cada vez que he rechazado tus creencias
te haz rebelado en contra de mí.
Yo no trato de moldear tu mente.
Sé que estás tratando fervientemente de ser tú mismo.
No puedo permitirte que me indiques lo que debo ser
porque estoy dedicada a ser yo misma.
Decías que yo era transparente y fácilmente olvidable.
Pero entonces,
¿Por qué trataste de usar mi vida para demostrar quién eras tú?
"...escrito por una jovencita que había fallecido a los 20 años, llamada
Michelle y había publicado un libro con 25 poemas."
Publicado por Silvia Paglioni en QUEDO YO… ...
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Te han sitiado corazón y esperan tu renuncia,
los únicos vencidos corazón, son los que no luchan.
No te entregues corazón libre, no te entregues.
No te entregues corazón libre, no te entregues.
No los dejes corazón que maten la alegría,
remienda con un sueño corazón, tus alas malheridas.
No te entregues corazón libre, no te entregues.
No te entregues corazón libre, no te entregues.
Y recuerda corazón, la infancia sin fronteras,
el tacto de la vida corazón, carne de primaveras.
No te entregues corazón libre, no te entregues.
No te entregues corazón libre, no te entregues
Se equivocan corazón, con frágiles cadenas,
más viento que raíces corazón, destrozarlas y vuela.
No te entregues corazón libre, no te entregues.
No te entregues corazón libre, no te entregues
No los oigas corazón, que sus voces no te aturdan,
serás cómplice y esclavo corazón, si es que los escuchas.
Adelante corazón!!!, sin miedo a la derrota!!!,
durar, no es estar vivo corazón, vivir es otra cosa.
No te entregues corazón libre, no te entregues.
Corazón libre
de Rafael AmorPublicado por Silvia Paglioni en CORAZÓN LIBRE Invitación para conocer un exquisito espacio para corazones libres!!
de Silvia Paglioni:CAMINOS REALES… CAMINOS DE PAZ
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...  imagen de aquíUn suspiro un murmullo una voz a media noche un arrullo algo tuyo una tímida caricia unas manos unos labios unos cuerpos que se niegan un anhelo un deseo amor que crece y se esconde... ¿Yo?... ¿Tu?... ¿Nosotros? Y… En las vueltas y revueltas de esta noche una búsqueda sin respuesta navegando en el frío de tu ausencia junto a mí.
Carmen Moreno Martín alias Hannah
DESDE http://serrizomatico.blogia.com/

imagen desde aquí No son sólo memoria, son vida abierta, continua y ancha; son camino que empieza.
Dicen que no están muertos; escúchalos, escucha, mientras se alza la voz que los recuerda y canta.
Benedetti ...
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Mario Benedetti. Un mito discretísimo
Hortensia Campanella Alfaguara Con la publicación de su biografía, acertadamente titulada Mario Benedetti, Un mito discretísimo,
la editorial Alfaguara renueva el testimonio de su apuesta total por el
más conocido, leído y apreciado de los escritores uruguayos vivos, del
que tiene en catálogo al menos diecisiete de sus obras. El
título da una idea bastante exacta de la imagen de Benedetti que le
cabe esperar al lector que decida leer el trabajo realizado por
Hortensia Campanella: la de un hombre poco dado al protagonismo y a la
presencia pública, ello a pesar de que probablemente sea el poeta
latinoamericano actualmente más leído y un novelista que en los años
sesenta ya vendía muchos miles de ejemplares y estaba siendo traducido
a una docena larga de lenguas cultas. Es más, pese a su relevante labor
"de batalla", primero en su Montevideo natal y luego en la Cuba del
momento álgido revolucionario, o a pesar de sus sonados choques con los
poderes establecidos (y que le costaron largos periodos de ostracismo,
la pérdida de puestos de trabajo y aun el exilio), esa discreción a la
que alude el título fue siempre una de sus principales normas de
conducta. Otra de sus normas nunca quebrantadas, pues
todavía la mantiene vigente a sus ochenta y muchos años de edad, es la
del compromiso. Pero no un compromiso entendido como una obediencia
ciega a una ideología política (como más de una vez han dicho sus
adversarios) sino como un batallar sin tregua ni componendas por
aquello que de verdad importa. Por decirlo como él mismo lo ha dicho en
más de una ocasión "si el deber del revolucionario es hacer la
revolución, el deber del escritor es hacer literatura". Otra cosa es
que su compromiso personal, o su lealtad hacia alguna opción política
que un día fue capaz de ilusionar a muchos (por ejemplo la revolución
castrista) le haya llevado a continuar defendiendo dicha opción mucho
tiempo después de que la desilusión haya cundido en los primitivos
valedores. Pero al fin y al cabo nadie puede mantener en serio que
la lealtad, incluso manifestada a destiempo, sea un pecado que de
veras llegue a desvirtuar una trayectoria ética tan intachable como la
de Mario Benedetti. Hay sin embargo otra cuestión, también
relacionada con la lealtad, que bien merece una pequeña reflexión al
paso. En el apartado de Agradecimientos, Hortensia Campanella deja
constancia muy clara de la generosidad y calidez que Mario Benedetti
demostró para con ella y su proyecto. Y tras declararse partidaria sin
dobleces de su personaje, dice confiar en que su propia admiración y
cariño hacia él no empañen su trabajo. Y ahí reside la característica
fundamental de la presente biografía. No cabe la menor duda de
que contar con el apoyo y la generosa colaboración del personaje
biografiado significa una gran ventaja para el investigador, pues ello
es garantía de que éste va a manejar información de primera mano y
disponer de documentación que difícilmente se encontrará en archivos y
bibliotecas. Y en el caso de un escritor ello es garantía asimismo de
que se van a dar conocer gran cantidad y variedad de detalles
relacionados a la génesis, circunstancias y desarrollo de muchas de las
obras que se mencionen. Detalles, como digo, de primera mano y que sólo
el propio escritor puede aportar. En los países anglosajones la
costumbre exige que ese tipo de trabajos incluyan en el título la
indicación de que cuentan con la autorización expresa del personaje
objeto de estudio. Hasta cierto punto esa indicación es como las
advertencias que las autoridades sanitarias empiezan a exigir a la
industria alimentaria para información de los posibles consumidores. En
el caso de una biografía reconocida como "autorizada" el lector
potencial ya sabe que el trabajo que tiene en las manos probablemente
contenga material de primer orden, pero también sabe que (y aquí
entra en juego de nuevo la lealtad, pero esta vez referida al biógrafo)
los aspectos más sensibles, contradictorios o indelicados del
personaje estudiado van a ser tratados con mucho tacto y discreción. O
como de pasada. En cuyo caso la cuestión se demuestra genérica, y la
pregunta es si una persona muy cercana al personaje biografiado y que
cuenta con su total confianza, es la más adecuada para hacer una
biografía, tal y como se entiende cuando hacemos referencia a los
mejores logros del género. En este sentido no cabe duda de que Mario Benedetti. Un mito discretísimo, es
un trabajo que va a ser referencia indispensable para cualquier
biografía futura del escritor uruguayo, y asimismo un libro de gran
interés para sus muchos seguidores e incondicionales. Primero porque
resulta de lectura fácil y amena debido a que está muy bien escrito, y
segundo porque aporta una valiosa información personal y bibliográfica.
Pero detrás de tanta discreción sigue quedando oculto un ser que
adivinamos noble y digno de ser conocido en toda su profundidad,
incluidas sus contradicciones.
[Publicado el 09/3/2009 a las 14:21]
DESDE http://www.elboomeran.com/
CHAU
NÚMERO TRES
Te dejo con tu vida tu trabajo
tu gente con tus puestas de sol y tus amaneceres sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo derrotando imposibles seguro sin seguro
te dejo frente al mar descifrándote a solas sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota te dejo sin mis dudas pobres y malheridas
sin mis inmadureces sin mi veteranía pero tampoco creas a pie juntillas todo
no creas nunca creas este falso abandono estaré donde menos
lo esperes por ejemplo en un árbol añoso de oscuros cabeceos
estaré en un lejano horizonte sin horas en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra estaré repartido en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás y enseguida te siguen y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red esperando tus ojos y mirándote.
DESDE http://amediavoz.com 

 Pandemia solidaria
La
prestigiosa psicoterapeuta norteamericana, Virginia Satir, decía que
necesitamos cuatro abrazos al día para sobrevivir, ocho para
mantenernos sanos y doce para crecer. A la civilización del miedo sólo
le faltaba desaconsejarnos el abrazo imprescindible. Sin embargo ya es
un poco tarde. Para cuando vino la prescripción, nosotros ya estábamos
pegados los unos a los otros. Ya es difícil separarnos. No deseamos que
el miedo siga escribiendo la historia humana. Triste futuro si la otra
piel nos resulta extraña, si los cuerpos se temen y rechazan, si el
abismo se instala. El
abrazo raramente resulta perjudicial. Máxime en estas situaciones
críticas, da vida, no la priva. Permaneceremos pegados, abrazados, ahí
nos atraviese el “bichito” de lado a lado. Este mediático virus de la
“gripe A” no es letal, pero sí la neurosis que le precede. Si
las epidermis se rehuyen, estamos acabados. El único virus en verdad
alarmante es el de la histeria colectiva y su primo el individualismo.
Preferimos enfermar de la denominada "gripe porcina", que de
reprimirnos el abrazo vital. Preferimos ser contaminados/as con el
“terrible germen” a tener que guardar tanta profiláctica distancia. La
única enfermedad fulminante es ese alejamiento, ese desafecto del ser
humano con su congénere, con el hermano animal, con los demás reinos de
la vida, con la Madre Tierra. Si de algo no puede prescindir este mundo
es del abrazo fraterno, del tacto sincero. Lejos
de desaconsejarlo, la enfermedad proporciona motivo para el contacto,
para transmitir con nuestras manos la salud y la energía necesitadas.
En la urgencia de un cuerpo, otro alma puede asomar a la punta de sus
dedos sanadores. El milagro de la sanación es sólo dejar que el
verdadero amor alcance las yemas. ¿Si bien el vacío, bien plásticos y
guantes se interponen, por dónde correrá el amor? Ese amor reparador
que a todos nos habita, puede incluso atravesar el caucho, mas no el
miedo que hizo vestir los dedos. Poco
sabemos de este tipo de azotes, pero sí lo suficiente como para
observar que la mayor plaga es el descuido del/a otro/a. En esta
apoteosis de pánicos y desmemorias alentada por medios irresponsables,
podemos llegar a olvidar la relatividad del cuerpo, olvidar que somos
almas circunstancialmente encarnadas en materia, materia debilitada por
el miedo, materia que la histeria torna aún más vulnerable. Cada
año mueren sólo en Europa 40.000 personas por la gripe común. No
tememos a un virus estrella que ocupa todas las portadas de los
informativos, pero que en realidad en todo el mundo sólo ha causado al
día de hoy, 3 de Mayo, diecisiete muertes confirmadas. Tememos la
muerte lenta, la civilización depredadora de la salud, incapaz de poner
fin a su dañina oferta de asfalto, hacinamiento, contaminación y ruido.
Las megaurbes como México D.F. son megaproblema para la salud. En vez
de cuestionar el enorme perjuicio ambiental, la raíz de las nuevas
enfermedades que generan tan nocivos entornos, sólo se invierte en
paliativos: mascarillas, medicamentos... Sin embargo, para que ceda
esta suerte de azotes, deberán probablemente caer también máscaras de
fuera y adentro. Busquen
los laboratorios su fórmula mágica, el medicamento adecuado destinado a
sanar, no a hacer fortuna. Reciban los cuerpos que lo soliciten sus
vacunas, pero mientras no olvidemos la medicina preventiva, la fórmula,
esa sí infalible, de la tierra cercana, del aire limpio, de los
alimentos sanos, de la paz en la mente, del amor en el corazón… Sólo la
pandemia de la solidaridad y la hermandad librará a la humanidad de
este y futuros azotes que se pueden gestar en la sombra. No
necesariamente la sombra de tenebrosas conspiraciones maquiavélicas,
basta nuestra pequeña sombra, basta el olvido de quiénes somos y para
qué estamos en la tierra, para que se desaten nuevas plagas. Volemos,
si así se tercia, a la patria hermana. México no puede colgar el
cartelito de "no pasar". No cunda la paranoia, cunda la epidemia
solidaria. No construyamos más fronteras humanas, ya se elevan
demasiadas. No creemos en el aislacionismo. ¡México, que tanto nos has
dado, estamos contigo! ¡Gente querida, ahora más que nunca, te
abrazamos!
Koldo Aldai
VISITE: CONTAMÍNAME!!!y ABRAZOS REBELDES...
... Gente que se despierta cuando aún es de noche y cocina cuando cae el sol gente que acompaña gente en hospitales, parques gente que despide, o que recibe a gente en los andenes gente que va de frente que no esquiva tu mirada y que percibe en el viento cómo será el verano cómo será el invierno. Dos, tres horas para disfrutarte y dos de cada siete días para darte un pasaje en la más bella historia de amor. Dos, tres horas para contemplarte y dos de cada siete días para darte me acomodo en un rincón de tu corazón. Gente que pide por la gente en los altares en las romerías gente que da la vida, que infunde fe que crece y que merece paz gente que se funde en un abrazo en el horror y que comparte el oleaje de su alma gente que nos renueva la pequeña esperanza de un día vivir en paz. Dos, tres horas para disfrutarte y dos de cada siete días para darte un pasaje en la más bella historia de amor.
Dos, tres horas para contemplarte y dos de cada siete días para darte te acomodo en un rincón de mi corazón. Para vivir así en miradas transparentes recibir su luz definitivamente nubes van y van y van pasando pero aquella luz nos sigue iluminando. Qué fresca es la sombra que ofrecen qué limpia el agua dulce de sus miradas es por ti que empiezo un nuevo día hay ángeles entre nosotros. Dos, tres horas para disfrutarte y dos de cada siete días para darte un pasaje en la más bella historia de amor. Dos, tres horas para contemplarte y dos de cada siete días para darte me acomodo en un rincón de tu corazón. Dos, tres horas para disfrutarte y dos de cada siete días para darte. Dos, tres horas para disfrutarte y dos de cada siete días. Dos, tres horas para disfrutarte y dos de cada. Dos, tres horas para disfrutarte. Dos, tres horas. GENTE, Presuntos Implicados http://es.wikipedia.org/wiki/Abrazos_gratis Publicado el 10/02/2009 por Panfleto LAETUS. Soñar es ver la vida de otro modo,
y es olvidar un poco lo que es.
Un sueño es casi nada y más que todo;
más que todo al soñarlo... Casi nada después.
  ―Dijo
que bailaría conmigo si le llevaba rosas rojas ―exclamó el joven
estudiante―; pero no hay ni una sola rosa roja en todo mi jardín. Desde su nido en la encina le oyó el ruiseñor, y miró a través de las hojas y se quedó extrañado. ―Ni
una sola rosa roja en todo mi jardín ―exclamó el estudiante; y sus
hermosos ojos se llenaron de lágrimas―. ¡Ah, de qué cosas tan pequeñas
depende la felicidad! He leído todo lo que han escrito los sabios, y
son míos todos los secretos de la filosofía; sin embargo, por no tener
una rosa roja, mi vida se ha vuelto desdichada. ―He aquí por
fin un verdadero enamorado ―dijo el ruiseñor―. Noche tras noche le he
cantado, aunque no le conocía; noche tras noche he contado su historia
a las estrellas, y ahora le estoy viendo. Tiene el cabello oscuro como
la flor del jacinto y los labios tan rojos como la rosa de sus deseos;
pero la pasión ha hecho que su rostro parezca de pálido marfil, y el
dolor le ha puesto su sello sobre la frente. ―El príncipe da un
baile mañana por la noche ―musitó el estudiante―, y mi amada estará
entre los invitados. Si le llevo una rosa roja, bailará conmigo hasta
el alba. Si le llevo una rosa roja, la tendré entre mis brazos, y
reclinará la cabeza en mi hombro, y su mano estará prisionera en la
mía. Pero no hay ni una sola rosa roja en mi jardín, así es que estaré
sentado solo, y ella pasará desdeñándome. No me prestará atención
alguna y se me romperá el corazón. ―He aquí ciertamente el
verdadero enamorado ―dijo el ruiseñor―. Lo que yo canto, él lo sufre;
lo que es para mí alegría es dolor para él. En verdad el amor es
maravilloso; es más precioso que las esmeraldas y más costoso que los
finos ópalos. No se pueden comprar con perlas ni con granates, ni está
a la venta en el mercado, no lo pueden comprar los mercaderes, ni se
puede pesar en la balanza a peso de oro. ―Los músicos estarán
sentados en su estrado ―dijo el joven estudiante―, y tocarán sus
instrumentos de cuerda y mi amada danzará al son del arpa y del violín.
Danzará tan ligera que sus pies no rozarán el suelo, y los caballeros
de la corte, con sus trajes alegres, estarán todos rodeándola. Pero
conmigo no bailará, pues no tengo una rosa roja para darle. Y se arrojó sobre la hierba, y ocultó el rostro entre las manos y lloró. ―¿Por qué llora? ―preguntó una lagartija verde, cuando pasaba corriendo junto a él con el rabo en el aire. ―Eso, ¿por qué? ―dijo una mariposa que revoloteaba persiguiendo a un rayo de sol. ―Sí, ¿por qué? ―susurró una margarita a su vecina, con una voz suave y baja. ―Está llorando por una rosa roja ―dijo el ruiseñor. ―¡Por una rosa roja! ―exclamaron―; ¡qué ridículo! Y la lagartija, que era algo cínica, se rió abiertamente. Pero
el ruiseñor comprendía el secreto de la pena del estudiante, y
permaneció posado silencioso en la encina, y pensó en el misterio del
amor. De pronto desplegó sus alas pardas para emprender el
vuelo y hendió los aires. Pasó por la arboleda como una sombra, y como
una sombra voló a través del jardín. En el medio del césped crecía un hermoso rosal, y al verlo voló hacia él y se posó sobre una rama. ―Dame una rosa roja ―exclamó―, y te cantaré mi más dulce canción. Pero el rosal negó con la cabeza. ―Mis
rosas son blancas ―respondió―; tan blancas como la espuma del mar, y
más blancas que la nieve de la montaña. Pero ve a ver a mi hermano, el
que trepa alrededor del viejo reloj de sol y te dará tal vez lo que
deseas. Así es que el ruiseñor se fue volando hasta el rosal que crecía en torno al viejo reloj de sol. ―Dame una rosa roja ―exclamó―, y te cantaré mi más dulce canción. Pero el rosal negó con la cabeza. ―Mis
rosas son amarillas ―respondió―; tan amarillas como el cabello de la
sirena que se sienta en un trono de ámbar y más amarillas que el
narciso que florece en el prado antes de que llegue el segador con su
guadaña. Pero ve a ver a mi hermano, el que crece al pie de la ventana
del estudiante, y te dará tal vez lo que deseas. Así es que el ruiseñor se fue volando hasta el rosal que crecía al pie de la ventana del estudiante. ―Dame una rosa roja ―exclamó―, y te cantaré mi más dulce canción. Pero el arbusto negó con la cabeza. ―Mis
rosas son rojas ―respondió; tan rojas como los pies de la tórtola y más
rojas que los grandes abanicos de coral que se mecen y mecen en la sima
del océano; pero el invierno me ha congelado las venas, y la escarcha
me ha helado los capullos, y la tormenta me ha roto las ramas, y no
tendré rosas este año. ―Una rosa roja es todo lo que necesito
―exclamó el ruiseñor―, ¡sólo una rosa roja! ¿No hay ningún medio por el
que pueda conseguirla? ―Hay un medio ―respondió el rosal―, pero es tan terrible que no me atrevo a decírtelo. ―Dímelo ―dijo el ruiseñor―, no tengo miedo. ―Si
quieres una rosa roja ―dijo el rosal―, tienes que hacerla con música, a
la luz de la luna, y teñirla con la sangre de tu propio corazón. Debes
cantar para mí con el pecho apoyado en una de mis espinas. A lo largo
de toda la noche has de cantar para mí, y la espina tiene que
atravesarte el corazón, y la sangre que te da la vida debe fluir por
mis venas y ser mía. ―La muerte es un alto precio para pagar
una rosa roja ―exclamó el ruiseñor―, y la vida nos es muy querida a
todos. Es grato posarse en el bosque verde, y contemplar al sol en su
carro de oro y a la luna en su carro de perla. Dulce es la fragancia
del espino, y dulces son las campanillas azules que se esconden en el
valle y el brazo que el viento hace ondear en la colina. Sin embargo,
el amor es mejor que la vida, ¿y qué es el corazón de un pájaro
comparado con el corazón de un hombre? Así es que desplegó las
alas pardas para emprender el vuelo y hendió los aires. Pasó veloz
sobre el jardín como una sombra, y como una sombra atravesó volando la
arboleda. El joven estudiante todavía estaba echado en la
hierba, donde le había dejado, y las lágrimas aún no se habían secado
en sus hermosos ojos. ―¡Sé feliz! ―exclamó el ruiseñor―; ¡sé
feliz!; tendrás tu rosa roja. Te la haré de música a la luz de la luna
y la teñiré con la sangre de mi propio corazón. Todo lo que te pido a
cambio es que seas un verdadero enamorado, pues el amor es más sabio
que la filosofía, por sabia que esta sea, y más fuerte que el poder,
por potente que sea este. Del color de la llama son sus alas, y de
color de llama tiene el cuerpo. Sus labios son dulces como la miel y su
aliento es como el incienso. El estudiante alzó los ojos de la
hierba y escuchó, mas no pudo entender lo que le estaba diciendo el
ruiseñor, pues sólo sabía las cosas que están escritas en los libros. Pero la encina comprendió y se puso triste, porque quería mucho al pequeño ruiseñor que había hecho su nido entre sus ramas. ―Cántame una última canción ―musitó―; me sentiré muy sola cuando te hayas ido. Así es que el ruiseñor cantó para la encina, y su voz era como el agua que sale a borbotones de una jarra de plata. Cuando hubo terminado su canción, el estudiante se levantó, y sacó un cuaderno y un lápiz de su bolsillo. ―Ella
tiene estilo ―dijo para sí, mientras caminaba a través de la arboleda―,
eso no se le puede negar, pero ¿tiene sentimientos? Me temo que no. De
hecho, es como la mayoría de los artistas, es toda estilo, sin ninguna
sinceridad. No se sacrificaría por los demás. Piensa tan sólo en la
música, y todo el mundo sabe que las artes son egoístas. Sin embargo,
es preciso admitir que hay notas hermosas en su voz. ¡Qué lástima que
no signifiquen nada, ni tengan ninguna utilidad práctica! Y
entró en su habitación y se echó sobre el pequeño jergón, y se puso a
pensar en su amor, y al cabo de un tiempo se quedó dormido. Y
cuando la luna brilló en el cielo, fue volando al rosal el ruiseñor y
puso su pecho contra la espina. Cantó toda la noche con el pecho contra
la espina, y la luna de frío cristal se asomó para escuchar. A lo largo
de toda la noche estuvo cantando, y la espina penetraba más y más
profundamente en su pecho, y la sangre, que era su vida, fluía fuera de
él. Cantó primero el nacimiento del amor en el corazón de un
adolescente y de una muchacha. Y en la rama más alta del rosal floreció
una rosa admirable, pétalo a pétalo, a medida que una canción seguía a
otra canción. Pálida era al principio, como la bruma suspendida sobre
el río; pálida como los pies de la mañana, y de plata, como las alas de
la aurora. Como la sombra de una rosa en un espejo de plata, como la
sombra de una rosa en el estanque, así era la rosa que florecía en la
rama más alta del rosal. Pero el rosal gritó al ruiseñor que se apretara más contra la espina. ―¡Apriétate más, pequeño ruiseñor ―gritaba el rosal―, o llegará el día antes de que esté terminada la rosa! Así
es que el ruiseñor se apretó más contra la espina, y su canto se hizo
cada vez más sonoro, pues cantaba el nacimiento de la pasión en el alma
de un hombre y de una doncella. Y un delicado arrebol rosado
vino a los pétalos de la rosa, como el rubor del rostro del novio
cuando besa los labios de la novia. Pero la espina no había llegado aún
al corazón del pájaro, así que el corazón de la rosa seguía siendo
blando, pues sólo la sangre del corazón de un ruiseñor puede teñir de
carmesí el corazón de una rosa. Y el rosal gritó al ruiseñor que se apretara más contra la espina. ―¡Apriétate más, pequeño ruiseñor ―gritaba el rosal―, o llegará el día antes de que esté terminada la rosa! Así
es que el ruiseñor se apretó más contra la espina, y la espina tocó su
corazón, y sintió que le atravesaba una intensa punzada de dolor.
Amargo, amargo era el dolor, y más y más salvaje se elevó su canto,
pues cantaba al amor que se hace perfecto por la muerte, al amor que no
muere en la tumba. Y la rosa admirable se volvió carmesí, como
la rosa del cielo en el oriente. Carmesí era el ceñidor de pétalos, y
carmesí como un rubí era su corazón. Pero la voz del ruiseñor
se volvió más débil, y sus pequeñas alas empezaron a batir, y un velo
le cubrió los ojos. Más y más débil se tornó su canto, y sintió que
algo le ahogaba en la garganta. Moduló entonces un último
arpegio musical. La luna blanca lo oyó, y se olvidó del alba, y se
quedó rezagada en el cielo. La rosa roja lo oyó, y tembló toda de
arrobamiento, y abrió sus pétalos al aire frío de la mañana. El eco se
lo llevó a su caverna púrpura de las colinas, y despertó de sus sueños
a los pastores dormidos. Flotó a través de los juncos del río, y ellos
llevaron su mensaje al mar. ―¡Mira, mira! ―gritó el rosal―. ¡La rosa ya está terminada! Pero el ruiseñor no respondió, pues yacía muerto en la hierba alta, con la espina en el corazón. Y al mediodía el estudiante abrió la ventana y se asomó. ―¡Mira!,
¡qué suerte tan maravillosa! ―exclamó―, ¡he aquí una rosa roja! No
había visto en mi vida una rosa semejante. Es tan bella que estoy
seguro que tiene un largo nombre latino. Y se inclinó y la arrancó. Se puso luego el sombrero y se fue corriendo a casa del profesor con la rosa en la mano. La hija del profesor estaba sentada en el umbral, devanando seda azul alrededor de un carrete, con su perrito echado a sus pies. ―Dijiste
que bailarías conmigo si te traía una rosa roja ―exclamó el
estudiante―. He aquí la rosa más roja del mundo entero. La llevarás
prendida esta noche cerca de tu corazón, y cuando bailemos juntos ella
te dirá cuánto te quiero. Pero la muchacha frunció el ceño. ―Temo
que no me vaya bien con el vestido ―respondió―, y, además, el sobrino
del chambelán me ha enviado joyas auténticas, y todo el mundo sabe que
las joyas cuestan mucho más que las flores. ―¡Bien, a fe mía que eres una ingrata! ―dijo el estudiante muy enfadado. Y arrojó la rosa a la calle, donde cayó en el arroyo, y la rueda de un carro pasó por encima de ella. ―¿Ingrata?
―dijo la muchacha―. Y yo te digo que tú eres un grosero, y, después de
todo, ¿quién eres tú? Sólo un estudiante. ¡Cómo!, no creo que tengas ni
siquiera hebillas de plata para los zapatos, como tiene el sobrino del
chambelán. Y se levantó de la silla y entró en la casa. ―¡Qué
cosa tan necia es el amor! ―se dijo el estudiante mientras se
marchaba―. No es ni la mitad de útil que la lógica, pues no prueba
nada, y siempre nos dice cosas que no van a suceder, y nos hace creer
cosas que no son ciertas. De hecho, es muy poco práctico, y como en
estos tiempos ser práctico lo es todo, me volveré a la filosofía y
estudiaré metafísica. Así es que volvió a su habitación, y sacó un gran libro polvoriento, y se puso a leer.
...
...
Eran conocidos en las calles del barrio,
conocidos en todos los bares y tabernas.
Él tan alto, tan serio, tan pálido y delgado,
ella morena y frágil, tan graciosa y pequeña.
Él rondaba, más o menos, los cincuenta,
y ella debía tener no más de veinticuatro.
Él daba clases, creo, en alguna academia,
y ella estudiaba, creo, un curso de italiano.
Bebían y se amaban, o eso parecía,
discutían a veces, a veces sonreían,
se besaban y odiaban, pero nadie es perfecto,
el amor es difícil y extraño en estos tiempos.
La noche debilita los corazones,
noches de funeral, de vino y rosas.
Brindemos por el amor y sus fracasos,
quizás podamos escoger nuestra derrota.
El sol limpia las calles, la memoria,
feroces pasiones atenúa.
Invéntate el final de cada historia,
que el amor es eterno mientras dura.
Él entró una noche en el bar de costumbre,
iba vestido todo de riguroso luto,
venía borracho y solo, traía el gesto serio,
y en las manos una corona de difuntos.
Ella le había dejado, nos explicó sereno,
y había decidido considerarla muerta,
y brindar por su olvido y su descanso eterno,
y celebrar su entierro de taberna en taberna.
Así que allá nos fuimos, y para qué contaros:
vasos vinos y risas, alguna vomitona,
abrazos de amistad, eterna aquella noche.
Requiescat y brindemos por ella y su memoria.
La noche debilita los corazones,
noches de funeral, de vino y rosas.
Brindemos por el amor y sus fracasos,
quizás podamos escoger nuestra derrota.
El sol limpia las calles, la memoria,
feroces pasiones atenúa.
Invéntate el final de cada historia,
que el amor es eterno mientras dura.
Al salir de El Almendro ya iba muy borracho,
se desplomó en el asfalto y me incliné a su lado.
Supe que estaba muriéndose de golpe,
dijo algo en mi oído, se deshizo en mis brazos.
Se lo llevó la ambulancia con su corona y todo,
y yo me fui a cumplir con su encargo maldito.
Llegué hasta el bar que él me había indicado
y busqué a la muchacha entre el humo y el ruido.
Por fin la vi, bailaba muy despacio,
refugiada en el cálido pecho de un muchacho.
Le conté, me escuchó, se abrazó a su pareja.
Yo no sé si lloró, no se veía apenas.
La noche debilita los corazones,
noches de funeral, de vino y rosas.
Brindemos por el amor y sus fracasos,
quizás podamos escoger nuestra derrota.
El sol limpia las calles, la memoria,
feroces pasiones atenúa.
Invéntate el final de cada historia,
que el amor es eterno mientras dura.
ISMAEL SERRANO -
LA EXTRAñA PAREJA (ATRAPADOS EN AZUL)
...
...
"Vivir es encontrar por sí mismo lo que es verdad,
y usted puede hacerlo sólo cuando hay libertad, cuando hay una continua
revolución dentro de usted mismo...
Sólo cuando usted está
constantemente preguntando, constantemente observando aprendiendo es que
se encuentra la verdad, Dios(a) o el amor;
y usted no puede preguntarse, observar,
aprender; no puede estar profundamente atento, si tiene miedo.
Así
es que la función de la educación, ciertamente es erradicar
interior y exteriormente ese miedo que destruye el pensamiento humano,
la relación humana y el amor."
El miedo
JIDDU KRISHNAMURTI
DESDE http://www.oshogulaab.com/
Cierta vez, le pregunté a Ramesh, uno de mis maestros de la India:
- Por qué
existen personas que salen fácilmente de los problemas más complicados,
mientras que otras sufren por problemas muy pequeños, muriendo ahogadas
en un vaso de agua?
El simplemente sonrió y me contó esta historia…
’Era
un sujeto que vivió amorosamente toda su vida.Cuando murió, todo el
mundo dijo que se iría al cielo.Un hombre bondadoso como él solamente
podría ir al Paraíso.Ir al cielo no era tan importante para aquel
hombre, pero igual el fue para allá. En esa época, el cielo todavía no
había tenido un programa de calidad total.La recepción no funcionaba
muy bien.La chica que lo recibió dió una mirada rápida a las fichas que
tenía sobre el mostrador, y como no vio el nombre de él en la lista, lo
orientó para ir al Infierno.En el Infierno, Ud. Sabe cómo es. Nadie
exige credencial o invitación, cualquiera que llega es invitado a
entrar. El sujeto entró allí y se fue quedando.
Algunos días después, Lucifer llegó furioso a las puertas del Paraíso para pedirle explicaciones a San Pedro:
- Esto es sabotaje! Nunca imaginé que fuese capaz de una bajeza semejante. Eso que Ud. está haciendo es puro terrorismo!
Sin saber el motivo de tanta furia, San Pedro preguntó, sorprendido, de qué se trataba.
Lucifer, trastornado, gritó:
- Ud. mandó a ese sujeto al
Infierno y él está haciendo un verdadero desastre allí. El llegó
escuchando a las personas, mirándolas a los ojos, conversando con
ellas.Ahora, está todo el mundo dialogando, abrazándose, besándose. El
Infierno está insoportable, parece el Paraíso!
Y entonces hizo un pedido:
- Pedro, por favor, agarre a ese sujeto y tráigalo para acá!’
Cuando Ramesh terminó de contar esta historia me miró cariñosamente y dijo: -
Vive con tanto amor en el corazón, que si por error, fueses a parar el
Infierno, el propio demonio te lleve de vuelta al Paraíso.
Gentileza, Y. Ivette Villeda (Guatemala)
DESDE http://marcialcandioti.wordpress.com/

Sola yo, amor, y vos quién sabe dónde; tu recuerdo me mece como al maíz el viento y te traigo en el tiempo, recorro los caminos, me río a carcajadas y somos los dos juntos otra vez, junto al agua.
Y somos los dos juntos otra vez, bajo el cielo estrellado en el monte, de noche.
Yo, amor, he aprendido a coser con tu nombre, voy juntando mis días, mis minutos, mis horas con tu hilo de letras.
Me he vuelto alfarera y he creado vasijas para guardar momentos. Me he soltado en tormenta y trueno y lloro de rabia por no tenerte cerca, en viento me he cambiado, en brisa, en agua fresca y azoto, mojo, salto buscándote en el tiempo de un futuro que tiene la fuerza de tu fuerza.
Gioconda Belli, Nicaragua
 ... Benditos sean los que tienden la mano para ayudar,
los que intentan comprender,
los que anhelan compartir.
Benditos sean lo que para dar su opinión no necesitan subirse a ningún podio,
los que se hacen tiempo para escuchar
y los que saben que siempre hay algo por aprender.
Benditos sean aquellos que tratan de pulir y de borrar sus mezquindades
y no simplemente de ocultarlas.
Benditos sean los buenos amigos y el culto a la amistad.
Benditos sean los que llenan las noches de filosofía,
los que riegan los caminos hacia la utopía con batallas épicas
y los que a cada historia de amor la cargan de locuras.
Benditos sean los que disfrutan del sol y de la luna,
del cielo abierto y de la noche cerrada,
de escalar la montaña y de zambullirse en el mar.
Benditos sean los que pueden eludir la costra y ver la esencia,
los que pueden gozar de la poesía que tiene este mundo maravilloso.
Benditos sean los que no abandonan sus principios ni sus raíces,
pero que no se cierran a los cambios ni renuncian a intentar volar.
Benditos sean los que sueñan despiertos,
sobre todo si sueñan mejorar el mundo que los rodea,
y benditos los que del sueño saltan a la acción.
Benditos los que leen lo que otros escriben,
los que escuchan atentamente a quienes tienen necesidad de hablar y los que pierden,
a conciencia,
para que gane un ser querido.
Benditos sean los que odian el egoísmo,
el dolor,
y la apatía ante la injusticia.
Benditos sean los que creen que nunca se llega al ideal
pero luchan con pasión infatigable por sus ideales.
Benditos sean los que entienden que el amanecer en la playa,
el pan recién horneado,
la música y las caricias son partes de una fiesta que merecemos todos.
Benditos sean los que piden perdón,
los que dicen gracias y los que no se olvidan de decir por favor.
Benditos sean los que aspiran que el mundo tenga lugar suficiente
tanto para la hormiga laboriosa como para la cigarra,
con su tan necesario arte.
Benditos sean los que quieren abolir las quejas,
los que quieren que asciendan mucho los de abajo
y desciendan un poco los de arriba,
benditos los que quieren que la muerte muera.
Benditos sean los que no subsisten sollozando,
mientras esperan el milagro,
sino que se proponen forjar algo milagroso.
Benditos sean los que se arriesgan por las causas perdidas,
por conquistar corazones y por el bien de los amigos.
Benditos sean los que se arriesgan a mostrar sus sentimientos.
Benditos sean los que se arriesgan.
Benditos sean los que aman la vida.
Benditos sean todos los lugares donde hemos estado,
los lugares donde quiero llevarte,
los lugares donde estaremos juntos.
Bendito sea el camino que me llevó a conocer tu sonrisa,
puerta de tu alma.
Benditos sean tus ojos,
porque es bueno que lo sepas,
aun en la soledad más profunda me acompaña tu mirada.
El primer suspiro de Amor....
es el último de la razón
Autor desconocido
Publicado por Marivi en http://andaluciasur.blogcindario.com Ninguna era tan bella como tú durante aquel fugaz momento en que te amaba:
mi vida entera.Angel González![[comp.jpg]](http://1.bp.blogspot.com/_ah3QrnExm44/RoeR5hB529I/AAAAAAAABJo/m6vyzAvXyjQ/s1600/comp.jpg)
Allí, sobre tu cuello: esa caja de hueso, cóncava como la cúpula de un
templo... Ingeniosamente diseñada para guardar y proteger algo frágil e
increíble: tu cerebro. Científicamente ese órgano aún es un misterio:
lo que se va sabiendo de él puede producir asombro, y hasta reverencia.
Por ejemplo, que allí habitan unas trabajadoras sin las cuales seríamos
muy poca cosa: las neuronas-espejo. Descubiertas en 1996 por el Dr. Giacomo Rizzolatti, de la Universidad de Parma (Italia), hoy se sabe que son aquéllas que se encienden como si fueran lámparas cuando nos ponemos en el lugar del otro: cuando imitamos a alguien, o procuramos comprenderle, o tratamos de decodificar sus intenciones... pero también cuando nos conmovemos por lo que a ese otro le sucede. Sí: son las que posibilitan la empatía = en pathos = " siento contigo". O sea: COM-PASIÓN. Es
por ellas que te es posible sentirte feliz cuando ves bien a quienes
amas, o sorprenderte llorando por lo que a otro le pasa (inclusive
cosas ajenas, como las que dice el noticiero, y que aparentemente no te
incumben. Pero... ¿hay acaso algún dolor que no te incumba?) Quien
busca vivir despierto y ha decidido no estar anestesiado, halla
insoslayable acompañar dolores ajenos. No hacerlo puede ser un acto
suicida, pues no sólo están muertos los que llenan cementerios: también lo están quienes no resuenan con un otro.
Somos como campanas, que necesitan estar en parte vacías de sí mismas
para que su centro reverbere sonoramente... ¿Qué sería de una campana
sin hueco? En ese hueco es donde ingresan los sentires de los demás. Una
alumna, -llamémosle Lucía-, nos regaló esta historia: ella es
voluntaria en un Centro de Asistencia al Suicida cuya sede es un
pequeño cuarto con varios teléfonos. Un día, una mujer se llegó hasta
allí. Cuando pidió permiso para entrar, Lucía no atinó a decirle que la
atención sólo era telefónica. La mujer se sentó sin decir más, e
irrumpió en llanto. Lloró largamente, más de una hora. Lucía sólo le
tomó la mano, acariciándole cada tanto el cabello, conmovida. No hubo palabra alguna entre ellas. Cuando la mujer se hubo calmado, ya más tranquila, abrazó a Lucía, y sólo le dijo: " Gracias! No tenía dónde llorar." Luego, sin más, se fue. Si esta pequeña historia mueve algo dentro tuyo, es porque en tu cerebro, como en el de Lucía, las neuronas-espejo
habrán hecho su labor. También lo hicieron, - y a lo grande-, durante
toda su vida en el cerebro del gran poeta Pablo Neruda, quien cantó
compasivamente así.... "Sube a nacer conmigo, hermano.
Dame la mano desde la profunda
zona de tu dolor diseminado.
No volverás del fondo de las rocas.
No volverás del tiempo subterráneo.
No volverá tu voz endurecida.
No volverán tus ojos taladrados.
Mírame desde el fondo de la tierra, labrador, tejedor, pastor callado, domador de guanacos tutelares,
albañil del andamio desafiado,
aguador de las lágrimas andinas,
joyero de los dedos machacados,
agricultor temblando en la semilla, alfarero en tu greda derramado; traed a la copa de esta nueva vida
vuestros viejos dolores enterrados.
Mostradme vuestra sangre y vuestro surco,
decidme: aquí fui castigado,
porque la joya no brilló o la tierra
no entregó a tiempo la piedra o el grano;
señaladme la piedra en que caísteis
y la madera en que os crucificaron,
encendedme los viejos pedernales,
las viejas lámparas, los látigos pegados
a través de los siglos en las llagas
y las hachas de brillo ensangrentado.
Yo vengo a hablar por vuestra boca muerta.
A través de la tierra juntad todos
los silenciosos labios derramados
y desde el fondo habladme toda esta larga noche
como si yo estuviera con vosotros anclado,
contadme todo, cadena a cadena,
eslabón a eslabón, y paso a paso,
afilad los cuchillos que guardasteis, ponedlos en mi pecho y en mi mano,
como un río de rayos amarillos, como un río
de tigres enterrados, y dejadme llorar,
horas, días, años, edades ciegas, siglos estelares.
Dadme el silencio, el agua, la esperanza. Dadme la lucha, el hierro, los volcanes. Apegadme los cuerpos como imanes. Acudid a mis venas y a mi boca,
hablad por mis palabras y mi sangre."
Copyright Virginia Gawel & Eduardo Sosa , Directores del Centro Transpersonal de Buenosa Aires, DESDE http://pensamientosensible.blogspot.com...
... Alabada sea la mano buena para remediar. Alabado el olvidado alabado el olvidado en cualquier rincón del mar.
Alabado sea el dolor, lumbre de profundidad. Alabado el amor aunque sea necesidad.
Cada vez son más enanos los "tal vez" y crece la condenación de los "así será". Los perdidos reinventan la ocasión del colmillo animal.
Alabado el todavía que me sirve una canción. Alabado cada día alabado cada día de labor e ilustración.
Alabada la verdad como material de luz. Alabada mi ciudad cuando baja de la cruz.
Poco amor: el verdadero da dolor. La voz de las antenas va sustituyendo al dios. Cuando finalice la mutación, nueva edad media habrá.
Quien ayer me daba un beso ahora me trata de usted. Yo no quiero aprender eso yo no quiero aprender eso ni al derecho ni al revés.
Búsquenme la buena mano, necesito el curador. Después de haber sido hermano es muy triste ser señor.
"Alabanzas", Silvio Rodríguez

PRESENTACIÓN
Michael D. Coe. Profesor Emérito de Antropología, Yale University
El chocolate y la civilización maya van de la mano. Sabemos que, hace más de 2,500 años los mayas de las tierras bajas preparaban la bebida
de chocolate a partir de semillas de cacao. Hay evidencia que sugiere que aún antes - quizás tan temprano como 1200 AC- los olmecas de la
costa del golfo de México habían descubierto el complejo proceso por medio del cual deben procesarse las semillas de cacao para hacer
chocolate.
En el siglo XVIII, el gran botánico sueco Carl von Linné denomino Theobroma cacao -Theobroma, palabra griega para "comida de los dioses", y cacao, de la palabra usada en toda Mesoámerica para el chocolate- al árbol de donde se obtienen las semillas. Esta planta solo puede crecer en las tierras bajas tropicales, donde no llegan las heladas. En tiempos precolombinos, el cacao más fino venía del Soconusco, planicie costera de Chiapas y Guatemala. Cuando los aztecas establecieron su imperio, desarrollaron un gusto por el chocolate que no podían cultivar en el altiplano, así que enviaron sus ejércitos a conquistar el Soconusco, pero el chocolate se cultivaba a todo lo largo de las tierras bajas mayas, incluyendo Petén y Yucatán.
Entre los mayas y aztecas, el chocolate era una bebida prestigiosa, de élite, reservada a la realeza, la nobleza, los mercaderes de larga
distancia, y los guerreros de alto rango. Hacia el año 450 DC, se empezaron a colocar vasos magníficos, llenos de bebidas de chocolate, en las tumbas de los reyes mayas. Estos vasos presentan textos jeroglíficos en los cuales se describe el sabor particular del chocolate servido. De hecho, prácticamente todos los vasos cilíndricos pintados o labrados en los entierros mayas clásicos eran recipientes para chocolate. Además de su función como ofrendas funerarias, los documentos etnohistóricos y la etnología nos cuentan que entre los mayas antiguos y coloniales, se servía chocolate durante la negociación y celebración de matrimonios.
El cacao también tuvo la función de moneda en la antigua Mesoamérica. Sabemos que para los aztecas y mayas al tiempo de la conquista
española, las semillas de cacao servían como medio de intercambio en las transacciones de los mercados, así que era una época "cuando el dinero crecía en los árboles".
Hay muchos mitos sobre la transmisión del chocolate al Viejo Mundo después de 1492, pero la mayoría son erróneos. Ni Cristobal Colón ni Hernán Cortés tuvieron nada que ver con ello. Más bien, fueron los miembros de una delegación de nobles mayas kekchíes de Alta Verapaz quienes introdujeron esta maravillosa bebida en la corte española. Los españoles y otros europeos no la consumieron hasta que la endulzaron
fuertemente con azúcar, que habían traído desde el Mediterráneo a Mesoamérica.
Hasta principios del siglo XIX, tanto en el Viejo como en el Nuevo Mundo, el chocolate fue una bebida de élite, demasiado cara para que la disfrutara la gente común, y frecuentemente prohibida para ella. El método para extraer la manteca de la pasta del cacao, inventado por un holandés, condujo a la transformación del chocolate, de una bebida a un producto sólido, que podía ser disfrutada por las masas. El chocolate se convirtió en un gran negocio, y el cultivo del árbol del cacao se difundió a través del globo.
La presente exhibición reúne muchos objetos primorosos que celebran los misterios y rituales que rodeaban a la bebida del chocolate entre los antiguos mayas, así como los recipienetes que se elaboraban en la época colonial, para que la nueva élite criolla pudiera darse el gusto del
novedoso sabor de esta prestigiosa bebida.
DESDE http://www.popolvuh.ufm.edu/Kakaw01.htm..............
...............
Sipnosis:
Chocolat es una fábula en clave de comedia acerca de cómo puede cambiar
una persona, una relación, una ciudad, tan sólo con probar un poco los
placeres de la vida. Es un cuento sobre la tentación, la represión y
los liberadores poderes de los sentidos: la simpática historia sobre la
creciente guerra que se desencadena en una pequeña población debido a
la pasión y a los temores que se generan en los habitantes tras la
aparición de una tienda de chocolates y bombones.
Dirección: Lasse Hallström.
Paises: USA/Reino Unido.
Año: 2000.
Duración: 121 min.
Interpretación: Juliette Binoche (Vianne Rocher), Lena Olin (Josephine
Muscat), Johnny Depp (Roux), Judi Dench (Amande Voizin), Alfred Molina
(Conde de Reynaud), Peter Stormare (Serge Muscat), Carrie-Anne Moss
(Caroline Clairmont), Leslie Caron (Madame Audel), John Wood (Guillaume
Bierot), Hugh O'Connor (Pere Henri).
Guión: Robert Nelson Jacobs; basado en la novela de Joanne Harris.
Producción: David Brown, Kit Golden y Leslie Holleran.
Música: Rachel Portman.
Fotografía: Roger Pratt.
Montaje: Andrew Mondshein.
Diseño de producción: David Gropman.
Dirección artística: John Frankish, Louise Marzaroli y Lucy Richardson.
Vestuario: Renée Ehrlich Kalfus.
Decorados: Stephanie McMillan.
Dirección de producción: Ginette Mejinsky.
Informacion:
Tamaño:697 Mb
Idioma:Español De España
Duravion: 2 Horas y 1 Minuto
Formato:Xvid
Se Extrae Con WinRAR
Links:
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http://rapidshare.com/files/42515814...Euro.part6.rar
http://rapidshare.com/files/42515968...Euro.part7.rar DESDE Vagos y vagas! Theobroma Cacao
MOLIENDO CACAO
LUGAR : Oaxaca FOTÓGRAFO : José Luis Aguirre FUENTE : Gran Larousse, Tomo I
Copyright © Popularte 2001 http://www.uv.mx
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...............
VER LA HISTORIA DEL CHOCOLATE

...
...
Con el tiempo... Con el tiempo todo se va Se olvida el rostro y se olvida la voz Cuando el corazón ya no late, no vale la pena ir a buscar más lejos Hay que dejar las cosas como son y están muy bien Con el tiempo... con el tiempo todo se va El otro, al que se adoraba, al que se buscaba bajo la lluvia... El otro, al que se adivinaba a la vuelta de una mirada, entre palabras, entre líneas y entre polvos de una promesa maquillada, que se va... Con el tiempo todo se aleja Con el tiempo... Con el tiempo todo se va, todo se va, aun los más bellos recuerdos tienen pinta de cosa de trapería en los estantes de la muerte el sábado por la noche cuando la ternura se va completamente sola. Con el tiempo... Con el tiempo todo se va El otro al que se le daban viento y joyas, por quien se hubiera vendido el alma por unos céntimos Ante el que se arrastraba como se arrastran los perros Con el tiempo se va, todo va bien Con el tiempo... Con el tiempo todo se va Se olvidan las pasiones y se olvidan las voces que decían bajito con palabras de la gente pobre: “No vuelvas tarde, .sobre todo no cojas frío”. Con el tiempo... Con el tiempo todo se va, y uno se siente encanecido como un caballo agotado. Y uno se siente catalogado al azar Y uno se siente muy sólo quizá, pero tranquilo Y uno se siente ridículo por los días perdidos... Entonces, de verdad, con el tiempo, ya no se ama. DESDE
el espacio de Carmen Moreno Martín Alias Hannah


Durante un juicio en un pequeño pueblo, el abogado acusador
llamó al estrado a su primera testigo, una mujer de avanzada
edad. El abogado se acercó y le preguntó:
- Señora Fortunati: ¿sabe quién soy?
Ella respondió: - Sí, lo conozco, señor Sanny. Lo conozco
desde que era un niño y francamente le digo que usted resultó
ser una gran decepción para sus padres. Siempre miente,
cree saber de todo, es muy prepotente, abusivo, engaña a su
esposa y lo peor de todo, manipula a las personas.
Se cree el mejor de todos cuando en realidad es un pobre hombre.
Sí, lo conozco....
El abogado se quedó perplejo, sin saber exactamente qué hacer.
Apuntando hacia la sala, le preguntó a la señora Fortunati: -¿Conoce
al abogado de la defensa?
Nuevamente ella respondió: -Claro que sí, yo también conozco al
señor Pérez desde que era un niño. Él es un flojo y medio raro,
y tiene problemas con la bebida. No puede tener una relación
normal con nadie y es el peor abogado del Estado. Sin mencionar
que engañó a su esposa con tres mujeres diferentes, una de ellas la
esposa suya, ¿recuerda? Sí, yo conozco al señor Pérez. Su mamá
tampoco está orgullosa de él.
El abogado de la defensa casi cae muerto.
Entonces, el juez llama rápidamente a los dos abogados para que
se acerquen al estrado, y les dice:
-Si alguno de los dos, le pregunta a esa vieja si me conoce, los
mando a la silla eléctrica a los dos.
DESDE http://diamantina-diamantina.blogspot.com

Comparto desde una diamantina recién descubierta:

"El
encuentro entre dos personas es como el contacto entre dos sustancias
químicas. Si hay alguna reacción, ambas se transforman" Carl G. Jung
DESDE http://diamantina-diamantina.blogspot.comimagen de http://www.arsoivanovich.com
Este sueño que vivo,
esta nostalgia con nombre y apellido,
este huracán encerrado tambaleando mis huesos,
lamentando su paso por mi sangre...
No puedo abandonar el tiempo y sus rincones,
el valle de mis días
está lleno de sombras innombrables,
voy a la soledad como alma en pena,
desacatada de todas las razones,
heroína de batallas perdidas,
de cántaros sin agua.
Me hundo en el cuerpo,
me desangro en las venas,
me bato contra el viento,
contra la piel que untada está a la mía.
Qué haré con mi castillo de fantasmas,
las estrellas fugaces que me cercan
mientras el sol deslumbra
y no puedo mirar más que su disco
-redondo y amarillo-
la estela de su oro lamiéndome las manos,
surcándome las noches,
desviviéndome,
haciéndome desastres...
Me entregaré a los huracanes
para pasar de lejos por esa luz ardiendo.
Estoy muriéndome de frío.
DESDE http://diamantina-diamantina.blogspot.com Quiero un poema sencillo y bueno
como el pan
caliente y oloroso
con ese olor de gente,
de harina,
de manos amasando
y de un gran fuego rojo en el cielo del horno.
Quiero decirte: Ven
mi pan es tuyo.
¿No ves qué manos lo amasaron? ¿No ves que un mismo amor lo ha cocido
y que mis manos y las tuyas
estuvieron juntas en la panadería?
¿No ves que venimos amasando pan
desde el primer grano que sembramos?
Michele Najlis DESDE http://diamantina-diamantina.blogspot.com
BOSQUE
Cruzas por el crepúsculo. El aire tienes que separarlo casi con las manos
de tan denso, de tan impenetrable. Andas. No dejan huellas tus pies. Cientos de árboles
contienen el aliento sobre tu cabeza. Un pájaro no sabe que estás allí, y lanza su silbido
largo al otro lado del paisaje. El mundo cambia de color: es como el eco
del mundo. Eco distante que tú estremeces, traspasando las últimas fronteras de la tarde.
http://amediavoz.com/gonzalez
 claro... "La mechuda de Alejandra!"... fueron sus palabras la última vez que le hablé, y le pregunté si sabía quien era... Así queda el recuerdo de mi querido abuelo "Pancho" Francisco Montero, con 93 años de historia en su memoria... cargadas de miles de palabras por contar... que se fueron hoy... Le encantaba, que fuera y me sentara a su lado y lo dejara contarlas... con una imaginación impresionante... lo que nunca tuve de niña, lo pude disfrutar algunas veces, en los últimos años... Tomar sus manos entre las mías... era la forma en que me reconociera sin decir palabra... él sabía cuál era mi tacto, y mi forma de abrazar sus manos... y cuando sentía las mías las apretaba, como reconociéndome... como compartiendome algo de lo mucho que en su vida aprendió... Gracias abuelo querido! Buen viaje!!!

raíz que debo a mis viejos
a mis hijos y a los besos
que me guardo y que no di
raíz que busco y no encuentro
que vive oculta en los versos
que no escribo y que perdí
raíz de todos nosotros
raíz que aguarda en los ojos
que hacen guardia para ver
raíz abierta a la vida
raíz hoguera y guarida
raíz que está por hacer
¿sin esa raíz
qué será?
raíz dormida en la tierra
raíz que enreda mis piernas
y me toca el corazón
raíz que gana mis guerras
la guerra contra la guerra
y el estado del dolor
raíz de toda la gente
raíz que esquiva la muerte
que me enseña dónde ir
raíz que roza lo incierto
raíz que abrazo y me invento
para así sobrevivir
¿sin esa raíz
qué será?
Raíz
Pedro Guerra
...
...
Deepak Chopra - El Libro de los Secretos
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